martes 25 de junio de 2019 - Edición Nº1674

Provinciales | 19 may 2019

INSOLITA PROMOCION

Bertone se adjudica como logro propio la planta potabilizadora

La obra construida con recursos del Fideicomiso Austral y finalizada con más de 300 millones de pesos de las arcas municipales, figura como un logro de gestión de Rosana Bertone en una revista de promoción proselitista, donde se detallan las obras que encaró el Gobierno provincial.


Por:
De nuestra redacción

La gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, es la figura principal de la revista de campaña de Unidad Fueguina (UF) que promociona los logros de la gestión provincial y que, llamativamente, se adjudica como propio un logro ajeno a su mandato.

Entre las muchas páginas de altísima calidad de impresión que componen la publicación, sobresale un artículo que consigna la obra de la nueva planta potabilizadora de agua de Río Grande como logro propio de su gestión.

La publicación que muestra tomas aéreas de la construcción e imágenes de funcionarios provinciales siempre fuera del edificio, asegura que “la obra estuvo paralizada” y que se reactivó por “la intervención de la gobernadora Rosana Bertone”.

Resulta llamativo que el Gobierno provincial apele a semejante falacia para promocionar una obra que nunca terminó, básicamente porque poco hizo para resolver la paralización de un proyecto que en efecto financió -al menos parcialmente- el Fideicomiso Austral.

Cabe recordar que la obra comenzó durante el segundo mandato presidencial de Cristina Fernández y que una vez resuelto la elección en favor de Mauricio Macri, la provincia dejó de recibir fondos del Fideicomiso Austral.

Sumado a ello, la empresa a cargo de la construcción reclamó una reestructuración de costos debido a la creciente inflación que ya golpeaba al país. En ese contexto, fue el Municipio de Río Grande que aportó más de 30 millones de pesos para que la obra pueda ser concluida.

Incluso, el Concejo Deliberante de Río Grande autorizó al Ejecutivo municipal a endeudarse si así lo requerían para poder concluir una obra fundamental dado el explosivo crecimiento de la ciudad y la demanda permanente de un servicio esencial como lo es el agua potable.

Ni bien concluida la obra, no hubo corte de cinta. El intendente Gustavo Melella decidió no inaugurar con bombos y platillos el nuevo edificio y simplemente resolvió ponerla en funcionamiento para que los vecinos ya no tuvieran que padecer los cortes de agua nocturnos.

Lo demás, es historia reciente: el Ejecutivo municipal reclamó más de 300 millones de pesos de coparticipación atrasada y el Gobierno, en contrapartida, amenazó con exigirle al Municipio que devuelva fondos de la obra en una postura insólita y que varios funcionarios locales atribuyeron a la disputa permanente entre ambos ejecutivos.

 

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